Hiedra arborea o común (Hedera helix):
Planta silvestre y cultivada, crece en terrenos áridos y pedregosos, también se la cultiva por sus raíces asidoras, "que salen de uno de los lados de su tallo ramoso y sarmentoso", para cubrir muros y árboles.
De hojas lustrosas persistentes, pecioladas y corfáceas, las de las ramas floríferas, son las enteras, ovales y acuminadas y las restantes son anchas, acorazadas con 3 a 5 glóbulos triangulares.
Flores pequeñas, dispuestas en umbela globulosa negra y del tamaño de un guisante.
Las hojas frescas son de sabor amargo, y al restregarlas exhalan olor balsámico.
En infusión - 20 grs. por litro- se bebe por agua a pasto contra las afecciones de los riñones, la vejiga y el pulmón.
Adiccionándole vinagre (la misma dosis en cocimiento), se aplica exteriormente contra la sarna.
Las hojas cocidas y reducidas a pulpa, se aplican sobre las úlceras rebeldes, para curarlas..
En cataplasmas se aplican como resolutivo en los infartos fríos y en las úlceras atónitas.
El jugo de sus brotes se introduce en las fosas nasales para calmar y quitar las jaquecas rebeldes.
La goma resina que segregan los tallos viejos, aplicada en las caries dentales, calman el dolor.
Es peligroso ingerir los frutos de esta planta
